La familia canguro pone a un detective detrás del padre biológico de la niña
I. OLAIZOLA. PALMA No se quedaron conformes con el dictamen del Institut Mallorquí de Afers Socials (IMAS) que consideró al padre biológico de Margarita apto para obtener la custodia de su hija y Manuel y Silvia, padres canguro de la pequeña desde el año 2007, decidieron contratar a un detective para que investigue cuál es el comportamiento social del británico.
"Decidimos contratar al detective el pasado miércoles y, cuando paseábamos con él por Palma, nos topamos con el británico en compañía de una nueva pareja. El detective le sacó unas fotos con su móvil cuando se encontraba en la terraza del bar Bosch en la que, a su acompañante, se le podían apreciar unos hematomas en el hombro y antebrazo derecho que podrían haber sido causados por un episodio de malos tratos por parte de la persona a la que ahora el IMAS quiere darle la custodia de su hija", explicaba ayer Silvia, una madre canguro que reiteraba que su objetivo no es quedarse con la menor en adopción sino que la pequeña se encuentre en las mejores condiciones posibles.
Silvia especificó que su intención al contratar al detective privado es que éste determine cuál es el comportamiento social del británico porque, en sus contactos con la madre biológica de Margarita, ésta le refirió que su ex pareja siempre manejaba grandes cantidades de dinero y nunca le había visto desempeñar trabajo alguno.
De la misma manera, en la denuncia presentada el pasado jueves ante la Policía Nacional tras recibir sms amenazantes en su móvil, Silvia declaró a los agentes que el detective contratado les había indicado que al padre biológico de la niña se le había visto en días anteriores por bares de la zona de la Lonja de Palma en estado de embriaguez y manteniendo actitudes agresivas.
Silvia recordó que la madre de Margarita y ex pareja del británico, que al parecer responde a las siglas M.J., le denunció por malos tratos y amenazas y que incluso un primo suyo, durante el fallido acto de entrega de la menor en el IMAS el pasado jueves, fue amenazado físicamente por el británico cuando salía de la institución social.
Respecto a las acusaciones del IMAS, que asegura que la familia no ha colaborado en el programa de adaptación de la pequeña con su padre biológico, motivo por el que el Institut les ha denunciado, Silvia responde que sólo han faltado a las citas en tres ocasiones y que en todas ellas fue debido a una enfermedad de la menor de la que tienen los correspondientes informes médicos.
"De todas formas, en el IMAS estaban haciendo las cosas muy mal. En la tercera semana nos dijeron que debíamos dejar a Margarita en el Institut desde las tres a ocho de la tarde, horario que nos pareció excesivo porque la niña terminaba el colegio a las dos y apenas tenía tiempo para descansar tras la comida. Aparte de que en verano no se puede salir a la calle a las tres de la tarde. Por eso llegábamos tarde, sobre las cuatro y media, que nos parecía una hora más adecuada. Nosotros siempre hemos pensado en hacer lo mejor para la niña y no en los nervios que desde el IMAS nos dijeron que tenía su padre biológico ni en los nuestros propios", recalcó Silvia.
Por su parte, la consellera insular de Bienestar Social y presidenta del IMAS, Catalina Cirer, rehusó ayer hacer declaraciones sobre este caso que, dijo, afecta a un menor y por ello requiere de una confidencialidad absoluta. "Nuestro deber pasa por proteger a la pequeña por encima de todo. Si todo este caso ha trascendido a la opinión pública ha sido por el interés de algunas personas", dijo.
Fuente: http://www.diariodemallorca.es

