A la caza del enfermo impostor
La crisis dispara la investigación de falsas bajas y robos en las empresas entre los detectives privados
Averiguar presuntas infidelidades ha pasado a la cola de los casos que llegan a las mesas de los detectives privados que funcionan en Madrid (más de 200 licencias de un total de 2.000 que hay en España). Ahora, las carpetas se llenan de investigaciones para empresas. La casuística es amplia, especifica José María Alonso, director operativo de Zenit Detectives. Lo que más les solicitan las pymes es que vigilen a trabajadores que presentan un alto índice de absentismo laboral. «Se sigue produciendo sobremanera, pese a la crisis, generalmente por descontento producido por cambios de puestos. Queremos ser un cauce para erradicar el fraude laboral», sentencia Alonso.
En cuanto a las grandes empresas, lo que más les piden es indagar qué trabajadores roban de sus almacenes. «Infiltramos a detectives en las empresas como mozos de almacenes, pasando entrevistas de recursos humanos. Se hacen amigos de los trabajadores para analizar sus perfiles y comprobar quién roba. Si hace falta, seguimos camiones de mercancías», detalla el director de Zenit. Pese a que son investigaciones muy cuantiosas —y cuanto más se demora, más—, a muchas empresas les compensa por el alto nivel de pérdidas que les suponen esos hurtos —desde 400.000 a 700.000 euros—. Según su experiencia, la crisis ha generado que se robe más tecnología, prendas y colonias de marca para conseguir dinero extra en el mercado negro.
Investigaciones familiares
La recesión ha disminuido las investigaciones de los detectives madrileños. En la Asociación Profesional de Detectives Privados de España se han dado de baja licencias, dependientes de la Dirección General de la Policía. También se han modificado los casos. «El seguimiento de infidelidades ha descendido debido a la merma de poder adquisitivo de las familias de clases medias y bajas», señala Alonso. Ignacio Ochoa, director de Ochoa Detectives, tiene las mismas líneas de investigación que Zenit. «El 75% son problemas de empresa, en su mayoría bajas fraudulentas. Un 25% tiene que ver con los casos familiares en todas sus vertientes. Bajan los temas de infidelidad, pero suben otros como el seguimiento a hijos para cuestiones de suprimir o no pensiones alimenticias». «Gente con posición media-alta nos pide seguir a sus hijos para ver qué tipo de vida llevan», informa Zenit.
Seguir a un perro
En otras agencias de detectives consultadas, que prefieren mantener su anonimato, confirman que los casos que más les llegan son los de bajas y hurtos, además de fuga de información, de los servicios más caros. En Horcis Detectives, su director, Enrique Hormigo, además de las bajas falsas, también incluye los fraudes a seguros. «Lo que más cuesta demostrar son las bajas falsas en las que se argumenta depresión. La clave está en grabarles o fotografiarles tomando copas, ya que la medicación para esta patología contraindica el alcohol», destaca Ochoa. A las oficinas de detectives también llegan peticiones excéntricas. Algunos intentan vulnerar la legalidad. En Zenit, un cliente intentó contratarles para que siguieran al perro de un vecino y ver qué hacía en su jardín. «Lo declinamos», manifiesta su responsable. Desde Ochoa cuentan el caso de una mujer que sospechaba de su marido. Consiguieron saber que el hombre mantenía una doble vida desde 1974.
Los casos de investigación a morosos e impagos también se han incrementado en los últimos años; localizar deudores de empresas, e incluso el control de técnicos y comerciales. «Tuvimos que investigar a un técnico de ascensores. Comprobamos que a las pocas horas de comenzar su jornada se marchaba de su puesto de trabajo para tomarse unos carajillos, con el grave peligro que entraña para las personas», cuenta Alonso.
Las investigaciones culminan y los detectives presentan a sus clientes las pruebas de fraude, engaño o delito. Suelen acudir a juicios con sus informes y grabaciones. Inherente a la labor de investigador está la de psicólogo. «Hay muchas veces que es complicado, en el caso de particulares, mostrarles lo que hemos descubierto. Hay que tener mucho tacto», revelan.
La profesionalidad de los monitores y el trato humano recibido, en entredicho
La familia de Asier Valencia Felipe, que ayer se encontraba guardando luto al niño de 11 años en el tanatorio Irache de Pamplona, ha contratado los servicios de un abogado y de un investigador privado para conocer las circunstancias de la muerte de Asier, según informó ayer Andrés López, tío de la víctima. En su opinión, se cometieron ciertas negligencias en el cuidado del menor y, si se descubre que así fue, tienen pensado interponer una denuncia contra el equipo comunitario de infancia de la federación Siñarzubi. "Si descubrimos la verdad y han actuado correctamente no presentaremos nada, que por el contrario nos damos cuenta que la cosa va a mayores y se debe a un cúmulo de negligencias habrá que ver todas las responsabilidades que hay detrás de esto desde el Ayuntamiento de Pamplona hasta la federación que lo organizaba", apuntó López. Los familiares se quejan principalmente del trato que recibió Asier y dudan de la profesionalidad de los responsables del campamento que le llevaron a la excursión a pesar de que, según señalaron, había expresado que se encontraba en mal estado antes de la misma. "La mañana del domingo habló con su madre y le comentó que se encontraba mal pero, aún así y a pesar de los 41 grados que hizo en Egino ese día acudió a la excursión", comentó.
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www.abc.es
Una abuela lleva ante los jueces a su yerno, ahora transexual, para poder visitar a las niñas tras morir su hija. Al menos 150 abuelos están a la espera de un acuerdo o resolución judicial para recuperar su relación con los menores.
Tras la pérdida o el divorcio de un hijo muchos abuelos no vuelven a ver a sus nietos. Algunos incluso llegan al extremo de contratar detectives privados para poder localizar a los niños. Solo en la Asociación Abuelos Separados de sus Nietos tienen registrados 150 casos a la espera de un acuerdo amistoso entre las partes o de una sentencia judicial. Este último precisamente es el caso de Lourdes. Desde que murió su hija hace dos años lleva luchando en los tribunales de Valladolid por conseguir un régimen de visitas que le garantice poder ver a sus dos nietas ante la negativa de su ex yerno transexual. El caso quedó ayer visto para sentencia.
La mujer de 79 años reclama poder acceder a las niñas y mantener una relación que, afirma, está bloqueada por parte del padre de dos niñas de once y doce años, de las que tiene la custodia desde que su madre e hija de la demandante falleciera hace dos años. La abuela afirma que ha tratado por todos los medios de ponerse en contacto con ellas, incluso durante meses acudía a las puertas del colegio para poder hablar con las menores en el recreo a través de las verjas del centro. El progenitor alega que son las pequeñas las que «no quieren verla».
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Separaciones de conveniencia
9/01/12
Noticia detectives
Parejas fingen el cese de la convivencia para burlar embargos judiciales, en boga por la crisis
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www.ideal.es
«Yo conozco quien ha hecho hasta cinco el año pasado». El comentario está cazado en una conversación de abogados de Jaén. Sobre un tema del que todos han oído hablar en los juzgados, que provoca sonrisas, asentimientos con la cabeza o miradas nerviosas, pero sobre el que nadie admite en público una intervención directa: separaciones de conveniencia. Parejas que fingen una ruptura para salvar de embargos judiciales los bienes más preciados del matrimonio, asfixiado por las deudas. Normalmente, el piso o la casa conyugal. Uno se queda con las deudas y bienes sobrevalorados. El otro, con lo que realmente importa. Y a seguir juntos, a pesar de lo que digan los papeles.
«Se trata de la disolución de la sociedad de gananciales que se constituyó con el matrimonio. Nos llega gente hasta arriba de deudas, con acreedores persiguiéndoles, con averiguaciones del juzgado sobre su patrimonio, y con el temor de que les embarguen», describen en un despacho donde admiten haber recibido peticiones para tramitar el papeleo. En realidad, el trámite es simple y rápido: se hacen dos lotes con los bienes gananciales de la pareja, los dos firman, se presenta en el juzgado y la pareja está legalmente separada. Y ya está. En apariencia, porque hay tecnicismos que salvar. «A la hora de hacer las partes hay que equilibrar, para que resulte creíble y por temas fiscales», comentan.
A pesar de que oficialmente estén separados, la pareja sigue conviviendo. «Nadie tiene por qué enterarse». En estas que los acreedores van a echarle mano a las posesiones del deudor y se encuentran con que los bienes de más valor ya no están a su nombre.
Fiscales y detectives
El fiscal especializado en asuntos civiles de la Fiscalía de la Audiencia Provincial de Jaén, Cristóbal Fábrega, explica que «las deudas generadas durante el tiempo que duró la sociedad de gananciales también hay que liquidarlas con ésta, así que separarse no elimina la obligación de responder con los bienes que hubiera. Se puede incurrir en un delito de alzamiento con este tipo de operaciones». En Fiscalía no consta que se estén produciendo separaciones o divorcios ficticios o que estén aumentando con la crisis. Tampoco los fiscales tienen instrucciones especiales de extremar la vigilancia sobre esta posibilidad. Y el juzgado de Familia de Jaén, con carga de trabajo atrasada suficiente como para mantenerlo ocupado un año entero, tampoco pueden entrar en éso.
«Es muy difícil demostrar que ha sido un alzamiento o un fraude intencionado», dicen en otro de los despachos consultados. «Prácticamente la única manera es ponerle a los implicados un detective privado que demuestre que la convivencia no ha cesado, que siguen juntos. Y aún así siempre pueden decir que se están dando otra oportunidad. ¿Quién va a decirles que no tienen derecho?», puntualizan.
En dos gabinetes de detectives privados consultados en Jaén admiten que han recibido algún encargo de este tipo por acreedores burlados. «Pero es algo que siempre ha existido, no se ha inventado ahora. Y no es un trabajo muy habitual para nosotros en Jaén, sino todo lo contrario», precisan en la agencia Gavinfor. En otra agencia indican que han hecho trabajos de vigilancia y seguimiento para detectar que se mantenía la vida marital, como entradas de los cónyuges juntos al portal del domicilio de siempre, seguimientos al supermercado para grabarles mientras hacían la compra juntos y similares. «Eran separaciones ficticias, de conveniencia», resumen.
Fuente:
www.eleconomista.es
9/01/12
Noticia detectives
La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Murcia (TSJ) ha ratificado que es procedente el despido de una trabajadora que se encontraba de baja por una contractura lumbar y que fue descubierta por un detective privado realizando una vida normal, desplazándose incluso a la playa, cargando con sombrillas, bolsas de considerable peso, objetos de playa y sacando a un menor del agua, levantándolo con agilidad.
La empleada había prestado servicio desde 1996 en una empresa dedicada a elaboración de zumos de frutas y hortalizas, con contrato indefinido en la modalidad de fijo discontinuo pero la compañía decidió notificarle el despido en octubre de 2010, según la sentencia a la que ha tenido acceso Europa Press.
En la carta de despido, la empresa le comunicaba que, al menos desde el año 1998 y sin excluir ningún año, había estado "1.864 días en situación de incapacidad temporal, que lógicamente le ha impedido asistir al trabajo. Es decir, ha estado más días en situación de baja que en activo".
Ante la "permanente situación de altas y bajas derivadas de incapacidad temporal", la empresa indica que tuvo una dedicación permanente hacia el estado de la trabajadora, hasta que decidió comprobar si realmente estaba enferma o si efectuaba actividades que impidieran la duración o alargaran.
Para ello, la empresa requirió los servicios de un detective privado que, el 9 de agosto de 2010, pudo observar a la mujer cargando un bulto de gran peso en la extremidad superior izquierda, así como cargando varías bolsas que introdujo en un vehículo con "gran agilidad".
Asimismo, ese mismo día procedió a limpiar el coche con "normalidad" para lo que "se agacha, se inclina, mueve el torso de un lado a otro, sin dificultad alguna y sin mostrar ningún tipo de molestia, aparentemente".
Como resultado del seguimiento, el detective descubrió que la mujer, en compañía de un hombre y dos menores, estacionaron el vehículo en La Manga del Mar Menor, junto a la playa y la trabajadora cargó con las sombrillas, bolsas de considerable peso y objetos de playa, entre otras cosas.
Posteriormente, después de realizar todo tipo de movimientos para instalarse en la playa, el detective indica que la mujer se introdujo en el agua, cargada con un menor que la acompaña en varias ocasiones, sacándolo del agua, levantándolo con agilidad, cargando así todo el peso del menor en la zona lumbar, "sin dificultad alguna".
Según la carta que envía a la trabajadora, el detective comprobó que esta situación se prolongó hasta las 18.30 horas y durante todo ese tiempo su actividad fue "la propia de un día de asueto en la playa donde ha estado en una situación de normalidad y agilidad en sus movimientos, sin dificultad alguna para cargar, peso, inclinarse y agacharse".
En base a estos hechos, en 2010 se celebró un acto de conciliación en el que se declaró procedente el despido, aunque la trabajadora interpuso recurso de suplicación que fue desestimado por el Juzgado de lo Social n° 3 de Murcia. Sin embargo, la empleada continuó disconforme y volvió a presentar otro recurso, que el TSJ ha desestimado finalmente.
En su fallo, la Sala del TSJ explica que los hechos declarados probados dejan constancia de que los días de los meses de julio, agosto y octubre en los que la trabajadora fue controlada por los detectives contratados por la empresa, llevó a cabo las actividades que, asimismo, se relatan, algunas de ellas, como la carga de pesos, incompatibles con su proceso de curación, sin evidenciar síntomas de dolor lumbar o limitación funcional para la deambulación, la bipedestación o la carga de pesos".
Del conjunto de tales datos, el TSJ indica que "se puede concluir una conducta prolongada de la trabajadora tendente a eludir el control y seguimiento del proceso de curación por parte de los servicios médicos competentes, así como su voluntad de prolongar indebidamente la situación de incapacidad temporal en la que se encontraba, conducta que es incardinable en la falta muy grave que por trasgresión de la buena fe contractual".
Detectives barceloneses ceden sus investigaciones a los agentes británicos
Policías de Scotland Yard buscan pistas en Barcelona sobre la misteriosa desaparición de la niña Madeleine McCann, ocurrida el 3 de mayo del 2007 en el Algarve portugués, donde pasaba unos días de vacaciones con sus padres. Cuando desapareció, a la pequeña le faltaban pocos días para cumplir cuatro años.
Los agentes británicos recogieron ayer en la agencia de investigación Método 3 de Barcelona numerosas cajas con copias de toda la documentación que estos detectives privados acumularon sobre el caso durante los seis meses que trabajaron para los padres de la niña. La policía metropolitana de Londres reabrió en mayo pasado la causa por orden del primer ministro, David Cameron, y a petición de los padres.
Desde entonces, Scotland Yard revisa las investigaciones realizadas en su día. Además de la citada agencia, los agentes británicos se han reunido en las últimas semanas con responsables policiales españoles. También disponen de copia de las investigaciones de la policía portuguesa, que cerró el caso en julio del 2008 por falta de pruebas. Scotland Yard ha destinado a una treintena de personas a esta nueva investigación.
La noche de su desaparición, Madeleine dormía en un bungaló de Praia da Luz con sus dos hermanos pequeños mientras sus padres cenaban en un bar cercano. Ni la investigación policial, ni las pesquisas privadas alentadas por los padres, ni el estruendoso circo mediático montado alrededor de decenas de supuestas pistas de lo más variopinto han podido explicar qué ocurrió.
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